¿Hablamos sobre pienso?

¿Hablamos sobre pienso?

Hoy en día, el pienso para perros sigue siendo la panacea para muchos dueños que no tienen tiempo ni ideas para cocinar a nuestros peludos. Pero, ¿de donde sale el pienso y que lleva realmente? Puede que después de leer este apunte, te pases a la comida natural.

Empecemos por el principio.

Historia del pienso

Antiguamente, la gente alimentaba a sus perros con los restos de carne y de comida que sobraba de su propia alimentación.

Fue sobre el año 1870, cuando James Spratt, un estadounidense que estaba de viaje por Londres, se inspiró en los marineros que daban sus restos de galletas a los perros callejeros que vivían en los muelles.

Creo el primer pienso, un alimento más duradero que la carne y los restos de comida. Spratt’s Dog & puppy cakes. Estas galletas contenían carne de res, verduras y trigo. Una dieta equilibrada y completa, aunque muy cara.

A los burgueses les pareció una gran idea y se convirtieron en todo un éxito. La demanda de croquetas se disparó y aquí empezó el problema para nuestros amigos peludos.

Si juntamos la alta demanda de los clientes y el hecho de buscar la máxima rentabilidad para los empresarios, el resultado es el pienso que conocemos hoy en día.

¿Qué productos lleva el pienso?

En las primeras décadas, los empresarios y políticos se dan cuenta que es más rentable y duradero  crear croquetas a base de cereales, que no de carne. Aquí se empieza a modificar la alimentación de los perros. (recordemos que los perros son 90% carnívoros) y lo que parecía un buen plan, empieza a torcerse.

Tanto la industria cárnica como la agrícola, encontraron salida a todos aquellos productos que ya no eran aptos para consumo humano, pero tirarlo suponía una gran pérdida para ellos. Todo lo que antes eran productos inútiles, ahora eran beneficios. Son los llamados subproductos que aparecen en la composición del pienso ( picos, plumas, cabeza, patas, intestinos, carcasas, animales enfermos, y animales que es mas barato usarlo de comida que incinerarlos)

Y desde las primeras décadas de 1900 hasta hoy, el pienso poco o nada ha cambiado. Sigue siendo el mismo perro con diferente collar. Las grandes empresas han invertido mucho en márketing para vendernos alimentos que prometen una dieta equilibrada, completa, rápida, sabrosa, higiénica, saludable  y todos los adjetivos que queráis añadir a la lista.  Pero vamos a ver, como se hace el pienso.

Elaboración del pienso.

El pienso puede ser extrusionado, prensado en frio o deshidratado. Vamos a ver la diferencia entre los tres.

  • Extrusionado. Se mezclan todos los ingredientes en una extrusionadora, que los tritura, mezcla y prensa para darle la forma de la croqueta. Para poder hacer todo esto, se llegan a temperaturas entre 110ºC y 140ºC. No hace falta ser un experto, para entender que cualquier nutriente que pudiera tener esos alimentos, queda literamente, carbonizado. Posteriormente, para intentar recuperar algo de sabor, se pasa por el proceso de » sistema de recuperación» donde se añaden todos los aditivos necesarios (químicos ) y más para dar color, aroma, textura y lo más importante, el sabor. Las croquetas son rociadas con grasa para que sean palatables a nuestros compañeros perrunos.
  • Prensado en frio. Los ingredientes desecados son mezclados a una temperatura entre 30ºC y 40ºC, para compensar la desnaturalización que producen las altas temperaturas. Al ser prensado en frio, no pierde tantos nutrientes, por lo que no es necesario añadir tantos químicos ni aditivos para suplir esa carencia. Aunque su calidad es mejor, su precio también es más alto, ya que su proceso es más lento y menos rentable. Es por ello que la gente sigue comprando los anteriores.
  • Deshidratado. Cómo indica el nombre, solamente se deshidratan los alimentos, por lo que conservan todos los nutrientes y son más apetitosos para nuestros peludos. La contra que tienen, hay pocas marcas, son más caros y hay que hacer una preparación previa, que es añadir agua al alimento.

Dicho eso, ya sabéis que es mejor un pienso deshidratado que uno extrusionado. Pero no todo acaba aquí

Composición del pienso

Todos sabemos que los perros deben comer carne, su alimentación es 90% proteïna animal. Muchas veces, es lo que miramos en las etiquetas, pero nos quedamos solo con los componentes analíticos y no con la composición de los alimentos.

Los fabricantes por ley tienen que ordenar los ingredientes según se cantidad. De mayor a menor. Teniendo en cuenta que son animales carnívoros, hemos de deducir, que un pienso que empiece con maíz, arroz o patata, no será bueno para él. El pienso de mejor calidad, será aquel que empiece con carne.

Pero tampoco nos podemos dejar engañar por esto. Ni porque ponga carne en primer lugar, ni por el hecho de que ponga carne.

Que quiero decir con ello? Que a veces la carne no es carne y que a veces un mismo ingrediente lo dividen en otros para que parezca que hay menos, pero si lo sumas, hay más que la carne. Un pienso debe tener entre el 20 y 40% de carne, según la actividad del animal

por ejemplo la siguiente etiqueta: 25% de carne de ave, 13%maiz, 15%de remolacha,10%almidón de maiz, 8% fruta, 9%sémola de maiz bla bla…

Si sumamos la cantidad de maiz, tenemos un 32% de maiz. Debería ser el primer ingrediente de la lista.

Y lo mismo pasa con la carne, 25% carne de ave, eso que es? Vamos a ello

  • Carnes. Como he comentado, debe ser lo primero que aparezca, pero que sea de verdad. la carne puede ser:
    • Carne fresca de pollo, cordero, pato o pescado fresco de salmón, sardinas…
    • Carne deshidratada de pollo, cordero, pato…o pescado deshidratado de salmón, sardinas…
    • Carne hidrolizada de pollo, cordero, pato o pescado hidrolizado de salmón, sardinas…

Cualquiera de estos tres, indican una carne de calidad. Ya que no son subproductos y pone la procedencia de la carne. Huir cuando indica subproducto, harina o proteïna de ave, carne o pescado ( picos, plumas, patas, entrañas, escamas…todo vale )

Otros componentes

  • Carbohidratos. Ya hemos dicho que los cereales se han usado para reducir costes, pero eso no significa que sea muy bueno para los perros. Les cuesta digerir y algunos son alérgicos al trigo. Es mejor un pienso con patata, legumbres o arroz, que no maíz o trigo. Los perros deberían comer un 10% de carbohidratos en su alimentación natural.
  • Cenizas. Como el nombre indica, son las cenizas. Todos aquello del pienso que no se carboniza se transforma en cenizas que es añadido a la croqueta.
  • Productos exóticos. Tales como, cúrcuma, algas, polvo de mejillón, minerales, condoprotectores, probióticos y un largo etc. Suena muy bien, pero realmente ¿Creéis que algo de todo esto, conserva sus propiedades después de todo el proceso de elaboración? Si queréis darle suplementos a vuestros perros, mejor que sean naturales o biológicos.
  • Químicos/aditivos. No voy a describir todos los químicos que llevan. Sólo mencionaré por encima algunos de ellos
    • Conservante E-320. Prohibido para consumo humano. Provoca afecciones renales y hepáticas en mascotas y alergias.
    • Conservante E-32. Prohibido para consumo humano, Provoca anomalías fetales.

Fórmula para reconocer un buen pienso

En definitiva, lo más importante es ver la carne y calidad de carne que lleva un pienso y sabemos que no debería contener un porcentaje muy elevado de carbohidratos. Para conocer si un pienso es bueno o no, podemos aplicar la siguiente fórmula.

  •              100 – proteina – grasa – ceniza – humedad = carbohidratos.

Si no aparece la cantidad de humedad, es un 10%.

Los carbohidratos no debería de superar el 10% y sin embargo, entre las mejores marcas, su nivel es del 35%.

Y dicho todo esto, ya sabéis que es mejor un pienso deshidratado que extursionado, que los ingredientes van por orden de cantidad, que la carne es el más importante y debe decir claramente que carne es y que cuantos menos agregados lleve, mejor.

Aquí os dejo dos etiquetas, creo que sabréis de sobra cual es el pienso que puede ir directamente a la basura.

Yo no soy nutricionista, pero espero que con esta información os haya aclarado algunas dudas que tengáis. Y recordar, los veterinarios tampoco son nutricionistas y muchos de ellos se guían por el márketing o por las comisiones de venta de los fabricantes. Si tenéis dudas, acudir a un buen nutricionista.

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